Nuestros proyectos para familiares

Nuestros proyectos para familiares
La Casa Rosa, también para quienes acompañan


A lo largo de nuestros blogs, nuestro trabajo en redes sociales y las diferentes entrevistas que tenemos la gran suerte de realizar, procuramos promocionar nuestros talleres, la labor de nuestros voluntarios, de los colaboradores y como no, la importancia que nuestros usuarios y sus familias tienen para nosotros.

Hoy queremos compartir con vosotros algo diferente, una iniciativa que, tanto para nuestro equipo como para nuestra labor diaria es fundamental: el acompañamiento a familiares.

Quien acompaña, también nos necesita

Si nos lees o sigues nuestro trabajo de cerca, sabrás de sobra cuáles son nuestros dos principales proyectos o focos de trabajo: el Proyecto Salta Conmigo da apoyo a niños con dificultades como TDAH o Asperger y el Proyecto Respiro, que da soporte a personas mayores que sufren alteraciones neurodegenerativas como Alzheimer u otras demencias.

De cualquier forma y como recordamos siempre que tenemos oportunidad, no solo es importante trabajar con los usuarios que pertenecen a estos proyectos, sino también con los familiares y personas cercanas que los acompañan en sus vidas. Independientemente de si eres amigo, familiar o pareja de una persona con demencia o con dificultades, sabrás que tu papel es fundamental.

2 necesidades, 2 proyectos
Café para padres | Seis paredes&Fortaleza

Cuando comenzamos a trabajar en la Fundación Francisca Bretón, decidimos enfocar nuestros esfuerzos en dos grupos y así, crear dos proyectos, uno para cada grupo de usuarios.
Ya trabajando nos dimos cuenta de que a estos usuarios los acompañan personas que, a diario, cargan con situaciones complicadas. Es por esta razón que tanto en el Proyecto Respiro como en Salta Conmigo, contamos con grupos específicos de apoyo a familiares.

El rol de quienes comparten su vida y su hogar con nuestros usuarios es fundamental no solo por esos usuarios en sí, también para el correcto desarrollo de nuestro trabajo.
De esta forma y una vez a la semana, nos juntamos con los familiares de estas personas para compartir puntos de vista y experiencias.
Estas reuniones son muy productivas de cara a nuestro trabajo, pues conseguimos generar propuestas interesantes y con ellas, planear nuevas actividades o talleres.

Tanto en “Café para padres” como en “Seis paredes”, el tiempo que compartimos no se queda solo en conversaciones, también ofrecemos formaciones y consejos de profesionales del sector para que tanto nuestros usuario jóvenes como los más mayores, estén siempre en buenas manos. Un gran ejemplo de ello es la orientación psicoterapéutica con la que reforzar, por ejemplo, la personalidad de nuestros chicos o las relaciones familiares y sociales de nuestros mayores.

En el caso de nuestro Proyecto Respiro, quienes acompañan a nuestros usuarios comentan, continuamente, la carga emocional y psicológica que esto les genera. Los cuidados, el cariño y la dedicación con sus seres queridos hace que estos familiares, puedan llegar a desconectarse de todo lo demás que les rodea, incluso llegar a despersonalizarse: es el conocido «síndrome del cuidador quemado». Desde la Fundación tratamos con mucha sensibilidad este aspecto de la vida de las familias y procuramos generar, por medio de sus propias aportaciones (y ciertas pautas que ellos mismos nos piden) estilos de vida con los que puedan cuidar también de ellos mismos.
En la Fundación, los enfermos de Alzheimer nos importan mucho, así como sus familias y cuidadores. Por esta razón nuestro Proyecto Respiro, enfocado a personas mayores con demencia, cuenta con estos dos grupos de apoyo: Seis Paredes y Fortaleza.

Por último y quizá más importante, en ambos proyectos (tanto para nuestros niños como para nuestros mayores), se crea un espacio único de confianza y profesionalidad, en el que intercambiar opiniones, ayudar y valorar lo que la Fundación nos ofrece; así, nos unimos como grupo y nos animamos a seguir creciendo y mejorando.
Desde aquí, queremos mandaros un abrazo fuerte a todas esas personas que convivís con este tipo de situaciones. En la Casa Rosa y desde la Fundación Francisca Bretón, estamos encantados de echarte una mano, ¡ponte en contacto!

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